La calle Almirante

En Madrid, hay muchas calles que recorrer y conocer. Como gran ciudad, cada calle del centro de la capital tiene su historia, su belleza y su peculiaridad. Se puede llegar a la calle Almirante, apeándose en las estaciones de Metro de Banco de España, Colón y Chueca.

Estrechándose entre el paseo de Recoletos y la calle del Barquillo, la calle del Almirante es famosa por sus excelentes y diversas tiendas de ropa. El turista y el oriundo de Madrid debe visitar y disfrutar esta vía madrileña para palpar el ambiente capitalino. Además, se encuentra en pleno centro y cerca de muchos lugares de interés.

Durante la mayor parte del siglo XX fue conocida como la calle de Cesterías. La única cestería que queda es la de Antonio del Pozo. En otro tiempo, había cinco comercios donde se vendína cestas, sillas y otros objetos de mimbre. Durante el período de transición a la democracia que siguió a la muerte del dictador Franco, en 1975, la calle Almirante se convirtió en una calle de mala nota debido a la prostitución masculina.

Durante esa época, Jesús del Pozo (modisto hemano del Antonio) abrió su primera tienda junto a la cestería de la familia. En su taller de la primera planta del número 9 vende ropa para fiestas y bodas. Sin embargo, no fue hasta la década de los ochenta, con la aparación de la movida madrileña, cuando la zona se popularizó y abrieron otras boutiques y elegantes tiendas de decoración de interiores. Ahora se ha ganado el sobrenombre de la calle de la Moda.

No obstante, la calle todavía conserva otras tiendas y cafés de antaño. La familia de Manolo Huerta lleva trabajando en su panadería desde 1910, mientras que Angel de la Torre lleva tres décadas en el número 23 vendiendo postales antiguas, programas de cine, cromos troquelados, etiquetas hoteleras, sacapuntas y todo tipo de artículos de uso de corriente en la primera mitad del siglo XX.

Foto vía Cositas Ricas TV

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