Robregordo y La Serna del Monte, dos pequeños pueblos de la cuenca del Lozoya

Robregordo es un diminuto pueblo pues apenas superan los 70 habitantes. Se ha halla a unos 90 kilómetros de Mardrid y se encuentra a 1.302 metros de altura. Siempre ha estado ligado al Somosierra y su puerto. Paso obligado del Camino Real entre las dos Castillas, la Cañada Real segoviana atravesaba la localidad.

En su origen fue una venta donde repostaban los viajeros; surgieron más tardes posadas, mesones y postas para las caballerías. Sus pobladores, exentos de impuestos, debían ocuparse de cuidar los caminos. Al comienzo del siglo XIX tenía 774 habitantes, pero los fue perdiendo a medida que pasan los años.

El núcleo antiguo se sitúa al este de la autovía A-1. La calle Real, la de los Bolos y las de la Fuente convergen en la plaza de la iglesia. Esta, dedicada a Santa Catalina, construida hacia 1700, tiene una airosa torre cuadrada. Algo más arriba se encuentran ubicadas la antigua fragua y el potro de herrar.

Finalmente, el bosque de acebos de la Dehesa Boyal y el robledal que se extiende camino de La Acebeda son objetivos muy populares para los excursionistas y senderstas.

Por su parte, La Serna del Monte es un pequeño pueblo de poco más de 100 habitaciones, situado a 81 kilómetros de Madrid y a una altitud de 1.007 metros. El municipio abarca un territorio pequeño en una ladera de Guadarrrama que desciende desde 1.400 a 1.058 metros.

El núcleo en llano, está rodeado de campos de siembrea y superficies de pastos, moteadas por árboles y construcciones para el ganado. Hasta mediados del siglo XVIII La Serna del Monte dependió de Braojos de la Sierra, motivo de numerosos pleitos entre los vecinos de uno y otro núcleo.

La construcción en el siglo XVII de la iglesia de San Andrés fue el primer intento de independencia de los habitantes de La Serna. El templo, reformado en la segunda mitad del siglo XX, conserva un retablo barroco.

Por último, viviendas tradicionales con corral y pajar, alternan en el centro y la periferia del pueblo con casas más modernas. De la carretera de Piñuécar parte la senda del Mirador; en un alto se conservan búnkeres de la Guerra Civil española.

Foto vía Panoramio

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